Un pequeño viaje
jueves, 15 de febrero de 2007 by el paseante
Prefiero que me conduzcan a conducir. Por eso, cuando supe que el sargento Hayden y su hermano iban a comprar aceite de oliva a una población que no lograba ubicar en el atlas de mi vida, levanté tímidamente un dedo y pedí permiso para montarme en un coche que olía a nuevo.
La primera parte del trayecto transcurrió por territorios conocidos de la tierra de la niebla. Luego giramos al sur y el paisaje dejó de ser llano y de alimentar frutales, para mostrar relieves escasos de vida, como si fuera un hábitat lunar. Esos altiplanos sólo permiten el cultivo de los olivos y en cada pueblo existe una cooperativa de paredes blancas destinada a la industria del aceite. A través de la ventanilla, me sorprendieron los camposantos elevados en cerros con el dedo índice de los cipreses señalando en dirección al infinito. Cruzamos la sierra Grossa, el valle de Les Socarrades, el d'Ada...
Nos equivocamos de camino -a pesar de que no era el encargado de la guía Campsa esa mañana- y alcanzamos la confluencia de tres ríos: Segre, Cinca y Ebro, con sus cañones impresionantes sobre la cópula eterna entre los grandes amantes. Es la tierra de mi añorado vecino Jesús Montcada, que sigue paseando su perro blanco por la calle de mis recuerdos. Los nombres de las poblaciones en los rótulos de la carretera -Flix, Tortosa...- me hicieron rememorar el camino inverso (de sur a norte) que realizó hace poco una amiga. Me contó que iba a Mequinenza para declamar los textos de un CD magnífico que se titula L'escriptor inexistent, editado por L'Indi Music. En su viaje, ejercía de pasajera junto a un niño llamado Nick que se dormía escuchando su voz cautivadora. Quiero pensar que miró esos mismos paisajes de mi mañana de sábado. En el disco, Montse Castellà canta y Montse Llussà recita textos duros como ese paisaje al que hacen referencia en su obra y que yo veía por primera vez en mi vida.
"A orillas del río Ebro
flota un sueño que la nostalgia olvidó.
Niebla matinal bajo un cielo azul
y enfrente esa montaña rosada.
Saluda un caracol y ese árbol sin voz
que llevo grabado en la rodilla.
Secretos de la niñez
recorren campos de arroz
y esos naranjos que abrazan el Sol."
En la cooperativa aceitera nos ofrecieron gratuitamente pan con aceite y olivas, mientras nos preparaban las cajas con las garrafas para freír alimentos un año entero. En las pausas del trato comercial les hice reír con mis chistes absurdos. A cambio, el hermano del señor Hayden nos contó que esa zona se estaba revitalizando económicamente con la llegada de máquinas vibradoras para los olivos (sacuden los árboles y extienden mecánicamente unas redes para recoger los frutos). Antes realizaban esa labor las cuadrillas de gitanos que cobraban a tanto la hectárea. Cuando vieron aparecer los primeros artilugios que iban a suplirles esperaron la oscuridad de la noche, se arrastraron hasta los almacenes con latas de gasolina, rociaron los aparatos vibradores y rascaron una cerilla en sus barbas duras. Hubo denuncias, juicios y sentencias; y todo acabo a favor del progreso. Las tierras del sur buscan modernizarse, mejorar.
Fuimos a tomar un café en el bar del pueblo. Sólo había una mesa ocupada. Sus cuatro integrantes se quedaron en silencio, mirándonos por encima de las gafas, hasta que dedujeron que éramos simples compradores de aceite y continuaron con el reparto de cartas. Jugaban a la butifarra (de cuyo torneo fui campeón en la ciudad universitaria dos años consecutivos). Observaba con curiosidad el desarrollo de la partida, intentando recordar sus reglas olvidadas, cuando entró una chica joven y colgó un cartel en la ventana del bar.
El hombre que parecía más viejo aprovechó el momento del recuento de puntos para levantarse ayudándose de un bastón. Leyó: "Primavera Sound Festival. DJ Ramiro. DJ Evangelista. DJ Listillo", acariciándose la mandíbula. Regresó a la mesa: "Està en estranger", y miró sus doce cartas. "Deu ser cosa del jovent", dijo con sorna su compañero de partida mientras cantaba convencido oros. Su contrincante a mano derecha contró.




